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¿Qué es adorar?

#1
Los hermanos esperados en su mayoría no saben qué significa adorar. Pues por motivos desconocidos asumen que prender una vela, arrodillarse, rezar, u otra acción similar a estas más allá del sacrificio, es el significado de adorar. Lamentamos informar al lector que estas acciones no implican adoración en si. La adoración consiste en dar culto a Dios, y para que ello exista debe haber un sacrificio, y este sacrificio lo efectúa un sacerdote (así es en el Antiguo Testamento tanto para la religión judía como para los no judíos que se hallaban en este período, como así en el Nuevo Testamento).
Veremos un par de pasajes bíblicos con respecto a la adoración:

Éxo 10:3 Fueron, pues, Moisés y Aarón donde Faraón y le dijeron: «Así dice Yahveh, el Dios de los hebreos: ¿Hasta cuándo te resistirás a humillarte ante mí? Deja salir a mi pueblo para que me dé culto.

Éxo 10:24 Llamó Faraón a Moisés y dijo: «Id y dad culto a Yahveh; que se queden solamente vuestras ovejas y vuestras vacadas. También vuestros pequeños podrán ir con vosotros.»
Éxo 10:25 Respondió Moisés: «Nos tienes que conceder también sacrificios y holocaustos, para que los ofrendemos a Yahveh, nuestro Dios.
Éxo 10:26 También nuestro ganado ha de venir con nosotros. No quedará ni una pezuña; porque de ellos hemos de tomar para dar culto a Yahveh, nuestro Dios. Y no sabemos todavía qué hemos de ofrecer a Yahveh hasta que lleguemos allá.»
Éxo 10:27 Yahveh endureció el corazón de Faraón, que no quiso dejarles salir.
Éxo 10:28 Y dijo Faraón a Moisés: «¡Retírate de mi presencia! ¡Guárdate de volver a ver mi rostro, pues el día en que veas mi rostro, morirás!»
Éxo 10:29 Respondió Moisés: «Tú lo has dicho: no volveré a ver tu rostro.»


Éxo 12:25 También guardaréis este rito cuando entréis en la tierra que os dará Yahveh, según su promesa.
Éxo 12:26 Y cuando os pregunten vuestros hijos: "¿Qué significa para vosotros este rito?",
Éxo 12:27 responderéis: "Este es el sacrificio de la Pascua de Yahveh, que pasó de largo por las casas de los israelitas en Egipto cuando hirió a los egipcios y salvó nuestras casas."» Entonces el pueblo se postró para adorar.
Éxo 12:28 Fueron los israelitas e hicieron lo que había mandado Yahveh a Moisés y a Aarón; así lo hicieron.

Recordamos la situación en Éxodo entre el capítulo 10 y 12. Aún no habían salido los israelitas de Egipto ni tampoco estaba instaurado el sacerdocio Aaronita aún, en el que el sacrificio de animales lo efectuaba el sacerdote, pero de todas formas, nos encontramos en un período de protoley, en el cual ya existía esta cuestión desde Caín y Abel, por ejemplo, quienes ofrecían sacrificios a Dios, uno de verduras y otro de animales (el de animales recordará el lector que le agradaban más a Dios).
Por tanto, hasta este punto, encontramos que el sacrificio se hacía en forma individual, sin un sacerdocio establecido para ello, pero la adoración consistía en ofrecer un sacrificio a Dios. Teniendo presente que el primer sacerdote mencionado hasta el comienzo del sacerdocio aaronita es Melquisedec quien en Gén 14, 18 como sacerdote del Dios Altísimo presenta su sacrificio de pan y vino (lectura complementaria Hebreos capítulo 7 entero). En el capítulo 10 nos encontramos con que el Faraón quería impedir que se llevaran los animales, los cuales eran el sacrificio para adorar a Dios siguiendo este lineamiento ya de tiempos de Adán y Eva.
Ya en Éxo 12, nos encontramos con una cuestión histórica pero profética. Parte de la celebración de la Pascua en la que se sacrifica el cordero y las puertas de las casas son marcadas con su sangre (cuestión profética para la venida de Cristo, en la que el Cordero sin mancha es sacrificado en la Cruz en la Pascua).

Jer 1:15 Porque en seguida llamo yo a todas las familias reinos del norte - oráculo de Yahveh - y vendrán a instalarse a las mismas puertas de Jerusalén, y frente a todas sus murallas en torno, y contra todas las ciudades de Judá,
Jer 1:16 a las que yo sentenciaré por toda su malicia: por haberme dejado a mí para ofrecer incienso a otros dioses, y adorar la obra de sus propias manos.
Jer 1:17 Por tu parte, te apretarás la cintura, te alzarás y les dirás todo lo que yo te mande. No desmayes ante ellos, y no te haré yo desmayar delante de ellos;
Jer 1:18 pues, por mi parte, mira que hoy te he convertido en plaza fuerte, en pilar de hierro, en muralla de bronce frente a toda esta tierra, así se trate de los reyes de Judá como de sus jefes, de sus sacerdotes o del pueblo de la tierra.
Jer 1:19 Te harán la guerra, mas no podrán contigo, pues contigo estoy yo - oráculo de Yahveh - para salvarte.»

En Jeremías, encontramos en su versículo 16 lo que significa la idolatría: La idolatría consiste en ofrecer incienso (sacrificio) a otros dioses (observar que está escrito en minúscula) Y adorar la obra de sus propias manos. Es decir, tener un objeto y decir que ese objeto hecho por manos humanas es un dios, es idolatría.

Mat 4:8 Todavía le lleva consigo el diablo a un monte muy alto, le muestra todos los reinos del mundo y su gloria,
Mat 4:9 y le dice: «Todo esto te daré si postrándote me adoras
Mat 4:10 Dícele entonces Jesús: «Apártate, Satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto.»
Mat 4:11 Entonces el diablo le deja. Y he aquí que se acercaron unos ángeles y le servían.


¿Qué es lo que le proponía Satanás a Cristo? Adorar como ya hemos visto, es ofrecer un sacrificio. Pues precisamente le pedía que cambiara su sacrificio en la cruz (es decir, no dar cumplimiento al Antiguo Testamento) y postrarse ante él. Cuestión más grave que lo que predican los hermanos separados pensando “postrarse es adorar”.

¿Cuál es la postura católica frente a los ídolos? Dejaremos que San Pablo lo explique:


1Co 8:1 Respecto a lo inmolado a los ídolos, es cosa sabida, pues todos tenemos ciencia. Pero la ciencia hincha, el amor en cambio edifica.
1Co 8:2 Si alguien cree conocer algo, aún no lo conoce como se debe conocer.
1Co 8:3 Mas si uno ama a Dios, ése es conocido por él.
1Co 8:4 Ahora bien, respecto del comer lo sacrificado a los ídolos, sabemos que el ídolo no es nada en el mundo y no hay más que un único Dios.
1Co 8:5 Pues aun cuando se les dé el nombre de dioses, bien en el cielo bien en la tierra, de forma que hay multitud de dioses y de señores,
1Co 8:6 para nosotros no hay más que un solo Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas y para el cual somos; y un solo Señor, Jesucristo, por quien son todas las cosas y por el cual somos nosotros.
1Co 8:7 Mas no todos tienen este conocimiento. Pues algunos, acostumbrados hasta ahora al ídolo, comen la carne como sacrificada a los ídolos, y su conciencia, que es débil, se mancha.
1Co 8:8 No es ciertamente la comida lo que nos acercará a Dios. Ni somos menos porque no comamos, ni somos más porque comamos.
1Co 8:9 Pero tened cuidado que esa vuestra libertad no sirva de tropiezo a los débiles.
1Co 8:10 En efecto, si alguien te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un templo de ídolos, ¿no se creerá autorizado por su conciencia, que es débil, a comer de lo sacrificado a los ídolos?
1Co 8:11 Y por tu conocimiento se pierde el débil: ¡el hermano por quien murió Cristo!
1Co 8:12 Y pecando así contra vuestros hermanos, hiriendo su conciencia, que es débil, pecáis contra Cristo.
1Co 8:13 Por tanto, si un alimento causa escándalo a mi hermano, nunca comeré carne para no dar escándalo a mi hermano.


Es decir, nosotros los católicos, sabemos que hay un solo Dios, sabemos también la diferencia entre una imagen, y un ídolo. Pues una imagen, está permitida por Ley, lo que no está permitido es que esa imagen se considere un dios (cuestión que tampoco creemos).
Lógicamente, que el hermano esperado también deberá saber que si piensa que tener una imagen es adorar a un ídolo, le informamos que los billetes poseen imagenes (postura de los hermanos esperados es que exceptúa lo que tiene carácter fotográfico esta cuestión). Veamos qué dice San Pablo al respecto:


Col 3:1 Así pues, si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
Col 3:2 Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra.
Col 3:3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios.
Col 3:4 Cuando aparezca Cristo, vida vuestra, entonces también vosotros apareceréis gloriosos con él.
Col 3:5 Por tanto, mortificad vuestros miembros terrenos: fornicación, impureza, pasiones, malos deseos y la codicia, que es una idolatría,
Col 3:6 todo lo cual atrae la cólera de Dios sobre los rebeldes,
Col 3:7 y que también vosotros practicasteis en otro tiempo, cuando vivíais entre ellas.


En Col 3, 5 nos marca que la codicia (avaricia) es una forma de idolatría. Por tanto, quien considera que ya el hecho de tener una imagen es idolatría, el billete teniendo imagen y no despreciándola, le vuelve un idólatra.


Rom 14:14 Bien sé, y estoy persuadido de ello en el Señor Jesús, que nada hay de suyo impuro; a no ser para el que juzga que algo es impuro, para ése si lo hay -.
Rom 14:15 Ahora bien, si por un alimento tu hermano se entristece, tú no procedes ya según la caridad. ¡Que por tu comida no destruyas a aquel por quien murió Cristo!
Rom 14:16 Por tanto, no expongáis a la maledicencia vuestro privilegio.

Como conclusión, adorar no es ni arrodillarse, ni rezar, ni tener una imagen, ni prender una vela, ni ninguna otra cuestión que no sea OFRECER UN SACRIFICIO, pues adorar significa dar culto a Dios, y para ello se requiere de un sacrificio. El sacrificio tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento lo efectúa un sacerdote. El sacrificio en el Nuevo Testamento es de pan y vino, que es lo que se hace en una misa católica:


1Co 11:23 Porque yo recibí del Señor lo que os he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan,
1Co 11:24 y después de dar gracias, lo partió y dijo: «Este es mi cuerpo que se da por vosotros; haced esto en recuerdo mío.»
1Co 11:25 Asimismo también la copa después de cenar diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bebiereis, hacedlo en recuerdo mío.»
1Co 11:26 Pues cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga.
1Co 11:27 Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor.
1Co 11:28 Examínese, pues, cada cual, y coma así el pan y beba de la copa.
1Co 11:29 Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo.
1Co 11:30 Por eso hay entre vosotros muchos enfermos y muchos débiles, y mueren no pocos.
1Co 11:31 Si nos juzgásemos a nosotros mismos, no seríamos castigados.
1Co 11:32 Mas, al ser castigados, somos corregidos por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.


Claramente dice San Pablo "ES MI CUERPO", "ESTA COPA ES" (versículos 24 y 25). También aclara que quien come y bebe este pan y de la copa indignamente, se hace REO DEL SEÑOR HASTA QUE VENGA (abandona la Iglesia que Cristo fundó) y sólo la come y bebe para su propia condenación.
Si el lector es bíblico, sabrá entonces y podrá estar seguro de que no hay ningún simbolismo, no dice ni "representa" ni "significa" ni nada por el estilo, dice claramente ES. Hay en ello entonces, una TRANSUBSTANCIACIÓN, (cambia la sustancia).
Versículo 26 refiere a lo que se hace en la misa católica (explicamos a los hermanos esperados), que posterior a la consagración de pan y vino decimos en la asamblea "Anunciamos tu muerte, Señor, y proclamamos tu resurrección hasta que vengas".

Desde nuestra Editorial esperamos que si el lector es un hermano esperado, haya podido adorar a Dios en la iglesia donde se congrega, pues no hay adoración sin un sacerdote que efectúe un sacrificio. Y para aquellos que dicen que rezar, arrodillarse, etc, etc, implica adoración, ¿por qué no lo hace las 24 hs. del día? Sencillamente porque eso, no es adorar.
Esperamos sus opiniones al respecto.
  


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