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Avisos varios y cierre de sección

#1
Luego de mantener una conversación con alguien procedente de un sector sedevacantista que no reconoce ninguna jerarquía de la Iglesia Católica con sede Patriarcal del rito latino en Roma esta Editorial cierra esta sección a pesar de los pocos mensajes que hay, para que quede en este apartado, una constancia de cómo son las cosas.
Hemos ofrecido ver de gestionar a modo de vínculo charlas con la Conferencia Episcopal del país del sujeto en cuestión a modo de solicitar tener a bien, poner un horario de misa especial con la forma ritual pre-Concilio Vaticano II con los requerimientos que crean convenientes para los asistentes a este tipo de misa, y respondió que él no era de este tipo de sedevacantismo, sino de OTRO.

Solamente informamos a los visitantes de este sitio que estén interesados en este tema, tener BIEN PRESENTE, que no todas las páginas que se declaren como CATÓLICAS lo son realmente. Este aviso, es tan importante para nosotros, como para los que se encuentran en enemistad con la Iglesia Católica. Pues varias páginas sedevacantes también lo informan. 
Podremos recomendar por el motivo dicho en el párrafo anterior, que si se vieran avisos, noticias, y cuestiones que les diera una "mala espina" en los contenidos, no duden en consultar con su sacerdote de confianza acerca de una revisión y visto bueno de los contenidos del sitio que les de "mala espina".

Queremos terminar este aviso con varias citas que creemos convenientes para esta situación:

Hch 27:39 Cuando vino el día, los marineros no reconocían la tierra; solamente podían divisar una ensenada con su playa; y resolvieron lanzar la nave hacia ella, si fuera posible.
Hch 27:40 Soltaron las anclas que dejaron caer al mar; aflojaron al mismo tiempo las ataduras de los timones; después izaron al viento la vela artimón y pusieron rumbo a la playa.
Hch 27:41 Pero tropezaron contra un lugar con mar por ambos lados, y encallaron allí la nave; la proa clavada, quedó inmóvil; en cambio la popa, sacudida violentamente, se iba deshaciendo.


Después entenderán lo que significa lo que le sigue a este pasaje de Hechos de los Apóstoles.


Stg 4:10 Humillaos ante el Señor y él os ensalzará.
Stg 4:11 No habléis mal unos de otros, hermanos. El que habla mal de un hermano o juzga a su hermano, habla mal de la Ley y juzga a la Ley; y si juzgas a la Ley, ya no eres un cumplidor de la Ley, sino un juez.
Stg 4:12 Uno solo es el legislador y juez, que puede salvar o perder. En cambio tú, ¿quién eres para juzgar al prójimo?
Stg 4:13 Ahora bien, vosotros los que decís: «Hoy o mañana iremos a tal ciudad, pasaremos allí el año, negociaremos y ganaremos»;
Stg 4:14 vosotros que no sabéis qué será de vuestra vida el día de mañana... ¡Sois vapor que aparece un momento y después desaparece!
Stg 4:15 En lugar de decir: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello».
Stg 4:16 Pero ahora os jactáis en vuestra fanfarronería. Toda jactancia de este tipo es mala.
Stg 4:17 Aquel, pues, que sabe hacer el bien y no lo hace, comete pecado.



1Ts 2:1 Bien sabéis vosotros, hermanos, que nuestra ida a vosotros no fue estéril,
1Ts 2:2 sino que, después de haber padecido sufrimientos e injurias en Filipos, como sabéis, confiados en nuestro Dios, tuvimos la valentía de predicaros el Evangelio de Dios entre frecuentes luchas.
1Ts 2:3 Nuestra exhortación no procede del error, ni de la impureza ni con engaño,
1Ts 2:4 sino que así como hemos sido juzgados aptos por Dios para confiarnos el Evangelio, así lo predicamos, no buscando agradar a los hombres, sino a Dios que examina nuestros corazones.
1Ts 2:5 Nunca nos presentamos, bien lo sabéis, con palabras aduladoras, ni con pretextos de codicia, Dios es testigo,
1Ts 2:6 ni buscando gloria humana, ni de vosotros ni de nadie.
1Ts 2:7 Aunque pudimos imponer nuestra autoridad por ser apóstoles de Cristo, nos mostramos amables con vosotros, como una madre cuida con cariño de sus hijos.
1Ts 2:8 De esta manera, amándoos a vosotros, queríamos daros no sólo el Evangelio de Dios, sino incluso nuestro propio ser, porque habíais llegado a sernos muy queridos.
1Ts 2:9 Pues recordáis, hermanos, nuestros trabajos y fatigas. Trabajando día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os proclamamos el Evangelio de Dios.
1Ts 2:10 Vosotros sois testigos, y Dios también, de cuán santa, justa e irreprochablemente nos comportamos con vosotros, los creyentes.
1Ts 2:11 Como un padre a sus hijos, lo sabéis bien, a cada uno de vosotros
1Ts 2:12 os exhortábamos y alentábamos, conjurándoos a que vivieseis de una manera digna de Dios, que os ha llamado a su Reino y gloria.


Esta sección permanecerá visible para leer, pero no para publicar.

En caso de querer tener una réplica a los contenidos, enviar mensaje privado a esta Editorial y posterior a un intercambio de palabras lo reabriremos.
Sigue en pie el poder generar el vínculo a fin de que alguno que "extrañe" el rito latino como era previo al Concilio Vaticano II se pueda realizar bajo las normas que así lo indiquen las autoridades eclesiásticas del punto geográfico que se trate, siempre y cuando haya voluntades de ambas partes y posibilidades en cuanto a recursos humanos respecte. Lógicamente no podremos prometer nada, pero sí podemos prometer el al menos, intentarlo.

Más que dejar puntos de vista, cuestiones en este caso, ajenas a la Doctrina Católica, y que hay personas que entablan sitios con los cuales se identifican como católicos, sin embargo no lo son y sólo llevan el nombre para aparecer en las búsquedas en internet en la 5ta página con suerte no podremos hacer en esta sección.
Insistimos, y valga la redundancia, en que cada uno confíe en sus corazones y pondere los espíritus de lo que lean en Internet.

Pro 16:1 Al hombre, los planes del corazón; pero de Yahveh, la respuesta.
Pro 16:2 Al hombre le parecen puros todos sus caminos, pero Yahveh pondera los espíritus.
Pro 16:3 Encomienda tus obras a Yahveh y tus proyectos se llevarán a cabo.
Pro 16:4 Todas las obras de Yahveh tienen su propio fin, hasta el malvado, para el día del mal
Pro 16:5 Yahveh abomina al de corazón altivo, de cierto no quedará impune.
Pro 16:6 Con amor y lealtad se expía la falta; con el temor de Yahveh se evita el mal.
Pro 16:7 Cuando Yahveh se complace en la conducta de un hombre. hasta a sus enemigos los reconcilia con él.


1Co 12:8 Porque a uno se le da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu;
1Co 12:9 a otro, fe, en el mismo Espíritu; a otro, carismas de curaciones, en el único Espíritu;
1Co 12:10 a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversidad de lenguas; a otro, don de interpretarlas.
1Co 12:11 Pero todas estas cosas las obra un mismo y único Espíritu, distribuyéndolas a cada uno en particular según su voluntad.
  


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